Cuando un paciente compara varios perfiles en Doctoralia, toma muchas decisiones en cuestión de segundos. Antes incluso de leer tu experiencia o tus especialidades, ya ha visto tu fotografía, las imágenes de tu perfil o las fotografías de tu consulta.
Por eso, las imágenes no son un simple elemento visual: ayudan a transmitir confianza, profesionalidad y cercanía. Elegirlas bien puede animar a un paciente a seguir explorando tu perfil. Elegirlas mal puede provocar justo el efecto contrario.
No todas las fotografías generan la misma reacción.
Aunque determinadas imágenes puedan resultar interesantes desde un punto de vista clínico, recuerda que quien visita tu perfil es un paciente, no otro profesional sanitario.
Siempre que sea posible, evita imágenes que:
Muestren sangre, agujas, bisturís o procedimientos quirúrgicos explícitos.
Reflejen dolor, heridas o contenido que pueda generar rechazo.
Tengan poca calidad, mala iluminación o un aspecto poco profesional.
Resulten confusas o no aporten información relevante sobre ti o tu consulta.
Antes de publicar una imagen, pregúntate: ¿esta fotografía transmite confianza o puede generar dudas o incomodidad en un paciente?
Si tienes dudas, pide la opinión de alguien ajeno al ámbito sanitario. Su percepción será mucho más parecida a la de tus futuros pacientes.
Las fotografías que mejor funcionan suelen ser aquellas que ayudan al paciente a visualizar una experiencia positiva. Por ejemplo:
Es la imagen más importante de tu perfil. Debe transmitir cercanía, profesionalidad y confianza.
Mostrar un espacio limpio, cuidado y acogedor ayuda al paciente a saber qué puede esperar cuando acuda a su cita.
Siempre que cuentes con el consentimiento correspondiente, las imágenes del antes y el después pueden ayudar a que los pacientes comprendan los resultados que pueden esperar.
Refuerzan tu experiencia y aportan credibilidad, especialmente cuando complementan el resto de la información de tu perfil.
Antes de añadir una fotografía a tu perfil comprueba que cumple estos tres criterios:
Como hemos visto en este artículo, las imágenes de tu perfil son una de las primeras cosas que ven los pacientes cuando comparan especialistas. Elegir fotografías que transmitan confianza, profesionalidad y cercanía puede marcar la diferencia a la hora de que decidan reservar contigo.
Dedicar unos minutos a revisar las imágenes de tu perfil es una pequeña mejora que puede tener un gran impacto en la percepción que los pacientes tienen de ti.