Cada vez más profesionales incorporan inteligencia artificial a su práctica clínica para reducir la carga administrativa y dedicar más tiempo a sus pacientes.
Sin embargo, es normal que también surjan dudas:
Estas preocupaciones son totalmente legítimas y tienen un nombre: alucinaciones de la IA.
La buena noticia es que no dependen únicamente de la inteligencia artificial, sino también de cómo se utiliza.
En este workshop, Marianela García, fundadora de GMARCH y directora del Centro Terpaéutico GMarch Psicólogos, explica cómo pueden afectar a la documentación clínica y qué puedes hacer para reducir su impacto sin renunciar a las ventajas de la IA.
Las alucinaciones ocurren cuando una herramienta de inteligencia artificial genera información que parece coherente y está bien redactada, pero que no aparece en la conversación original o no refleja con precisión lo que sucedió durante la sesión.
La IA no inventa información de forma consciente. Su funcionamiento consiste en predecir qué contenido encaja mejor según los datos y el contexto disponibles. Por eso, puede completar una idea, asumir una relación entre conceptos o añadir detalles plausibles que nunca fueron expresados.
En un contexto general, este error puede resultar anecdótico. En una consulta clínica, no.
Una nota incorrecta puede:
Por eso, el principal riesgo no es que la IA redacte mal. Es que redacte algo que parezca correcto sin serlo.
Las alucinaciones pueden aparecer cuando la herramienta:
También pueden aumentar cuando se utiliza una IA generalista que no ha sido diseñada para trabajar con documentación clínica ni para respetar un flujo de validación profesional.
Las alucinaciones no se evitan confiando ciegamente en la herramienta, sino integrándola en un proceso donde el criterio clínico siga teniendo la última palabra.
Configura la herramienta para que recoja únicamente la información relevante para tus notas: síntomas, emociones, evolución, técnicas aplicadas, acuerdos o próximos pasos.
Cuanto más claras sean las instrucciones y la estructura, menor será el margen para que interprete o complete información por su cuenta.
Utiliza plantillas que reflejen tu metodología, tu terminología y el nivel de detalle que necesitas.
Una herramienta que conoce mejor tu estructura de trabajo tiene menos probabilidades de generar contenido genérico o descontextualizado.
La revisión no es opcional. Antes de guardar una nota, comprueba que:
Todo lo recogido se dijo realmente durante la sesión.
Las intervenciones del profesional no aparecen atribuidas al paciente.
No se han añadido síntomas, conclusiones o decisiones inexistentes.
La nota conserva los matices clínicos relevantes.
Las primeras notas ayudan a detectar qué aspectos necesita comprender mejor la herramienta.
Ajustar plantillas, instrucciones y terminología permite obtener resultados progresivamente más alineados con tu criterio clínico.
La IA puede ayudarte a reducir el tiempo de documentación, pero no sustituye la escucha, la interpretación ni la responsabilidad profesional.
Debe entenderse como un primer borrador estructurado que tú revisas y validas, no como un registro clínico definitivo.
Noa Notes está diseñada para integrarse en la documentación clínica manteniendo siempre al profesional en el centro del proceso.
Con ella puedes:
El objetivo no es asumir que la IA nunca se equivocará, sino ofrecerte las herramientas necesarias para detectar, corregir y reducir esos errores antes de que formen parte de la documentación clínica.
Las alucinaciones son un riesgo real y conviene hablar de ellas con claridad.
Pero conocerlas no significa renunciar a la inteligencia artificial. Significa utilizarla de forma responsable: con instrucciones precisas, herramientas adaptadas al entorno clínico y una revisión profesional constante.
La IA puede ayudarte a documentar con mayor rapidez, pero la exactitud de la nota y la decisión final deben seguir siempre en tus manos.